domingo, 3 de junio de 2012

Ensayo El laberinto de la soledad

COLEGIO DE BACHILLERES DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA


Ensayo
El  laberinto de la soledad


Profesora: Irazú Espinoza Valenzuela
Grupo: 631

Materia: Estrategias de lectura y escritura II


Alumna: Florentina López Ramírez


Maneadero, Ensenada, Baja California, día  viernes 27 de abril de 2012





LOS HIJOS DE LA MALINCHE
Nuestra cultura y tradiciones ha creado la leyenda del mexicano, ser incomprendido. Si nuestra cortesía atrae, nuestra reserva hiela. La sensación que causamos no es diversa a la que producen los orientales. Hay un misterio mexicano como hay un misterio amarillo y uno negro, cuando no contradictoria: no somos gente segura y nuestras respuestas como nuestros silencios son imprevisibles, inesperados. Traición y lealtad, crimen y amor, se reflejan en el fondo de nuestra mirada. No es difícil comprender los motivos de esa actitud. La mujer es un enigma de la muerte para los hombres. Los hombres son de raza o nacionalidad extraña.
Manuel Martínez nos dice que efectivamente el hombre mexicano con sus creencias y cultura, los hace diferenciar de las demás personas que no son de la misma raza, ya sean de mexicanos de nacimiento o porque son hijos de mexicanos pero ellos se hacen diferenciar de los demás, pero esto es siempre y cuando para que no sean visto de otra manera ya sea de si vestimenta como de su forma de actuar.
Lawrence que es uno de los críticos más violentos y profundos del mundo moderno, nos describe que en casi todas sus obras las virtudes que harían del hombre fragmentario de nuestros días un hombre de verdad, dueño de una visión total del mundo, también nos dice que para que sean mexicanos con virtudes se crean seres humanos con razas diferentes.
Un mexicano es un problema siempre, para otro mexicano y para sí mismo. La desconfianza, el disimulo, la ironía, en fin todas, las oscilaciones con que al eludir la mirada ajena nos eludimos a nosotros mismos, son rasgos de gente dominada, que teme y finge, eso es un resultado de que el mexicano no está seguro de lo que está realizando.
Todas nuestras contradicciones, es señalado que  lo extraordinario de nuestra situación reside en que no solamente somos enigmáticos ante los extraños, sino ante nosotros mismos. El mexicano pierde, bruscamente y por razón misma de su estado social, toda relación humana y concreta con el mundo: ni son suyos los útiles que emplea, ni es suyo el fruto de su esfuerzo. En realidad no es un mexicano, puesto que no hace obras o no tiene conciencia de lo que está realizando sino que está en un aspecto totalmente perdido.
En la lucha que sostiene contra ellos nuestra voluntad de ser, cuentan con un aliado secreto y poderoso: nuestro miedo a ser. Porque todo lo que es el mexicano actual, como se ha visto, puede reducirse a esto: el mexicano no quiere o no se atreve a ser el mismo. Esto se debe a la persistencia de ciertas actitudes y la libertad e independencia que asumen frente a las causas que las originaron, lo cual conduce a estudiarlas o vivirlas en la carne viva y propia del presente. Sólo nosotros como mexicanos podemos enfrentarnos a nosotros mismos.
Como mexicanos en nuestro lenguaje diario hay un grupo de palabras prohibidas, secretas, sin contenido claro y confiamos la expresión de las más brutales o sutiles de nuestras emociones y reacciones. Sol palabras malditas que solo pronunciamos en voz alta cuando no somos dueños de nosotros mismos. Confusamente reflejan nuestra intimidad, las explosiones de nuestra vida interior.
Como mexicanos se sienten estar solos. La soledad, fondo de donde brota la angustia, empezó el día desde que se  desprenden del ámbito materno y caen en un mundo extraño y hostil. Han caído y esta caída, los hace ver culpables. De un delito sin nombre: es el haber nacido. Estos sentimientos son comunes más en los hombres y no hay nada en ellos que sea específicamente mexicano.
Es cierto que nosotros mismos como mexicanos nos sentimos diferentes a los demás pero esto se debe a que nosotros creamos un sinfín de barreras ya que conforma a nuestra cultura y forma de expresarnos nos hace únicos a diferencia de los demás, pero es que nosotros nos diferenciamos de un mal aspecto ya que por ejemplo nuestro lenguaje es muy brutal porque tenemos una forma de expresarnos así los demás de manera irrespetuosa. También es cierto que nos sentimos inseguros al momento de querer socializar con otras personas y es to es porque nos ponemos barreras. En fin el mexicano es diferente pero único. 

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